La sola mención de Gustavo Costas para asumir las riendas de Cerro Porteño reactivó la expectativa en Barrio Obrero. Mario Grana, quien fue dirigido por Costas entre los años 2005 y 2006, expresó su felicidad por este acercamiento, señalando que el DT conoce a la perfección la idiosincrasia del país y ya sabe lo que es salir campeón con la institución.
Grana remarcó las virtudes que caracterizan al entrenador: un manejo de grupo excepcional que logra que todo el plantel tire para el mismo lado, una propuesta táctica volcada siempre hacia el arco rival y una altísima intensidad física. “Si Gustavo no te contagia, no te contagia nadie”, aseguró Grana, recordando la entrega que mostró el último equipo de Costas en Racing de Avellaneda.
Este desafío llega en un momento clave para el técnico. Tras cerrar su etapa en el club de sus amores en Argentina, el llamado de un Cerro Porteño que lo valora y donde dejó excelentes recuerdos representa una caricia emocional y un territorio cómodo para volver a apostar en grande.