Con un equipo que incluye a figuras como Lucho Ortega, Tote Riquelme y Carolina de Bestard, Reguera busca una gestión donde el club esté por encima de los egos, prometiendo trabajo intenso y resultados deportivos que devuelvan la “rebeldía” a la institución.
Un Departamento de Fútbol profesionalizado
Una de las bases del proyecto es la reestructuración del área deportiva. El movimiento propone un Comité Deportivo (que reemplazaría la figura del gerente tradicional) integrado por tres perfiles profesionales: un exfutbolista, un técnico o gerenciador del medio local y un profesional con visión internacional. Este equipo utilizará herramientas de inteligencia artificial e informática para el análisis de rendimiento y la toma de decisiones en la compra y venta de jugadores.
El socio como protagonista y la “familia azulgrana”
Reguera destacó que, tras recorrer el país, identificó que el hincha no solo anhela campeonatos, sino también participación y cercanía con el club. En este sentido, el nombre “Cerro Primero” simboliza la renuncia a intereses personales para priorizar el bienestar institucional.
Así mismo, el candidato subrayó que su trato con el plantel actual será de respeto y unidad, comparándolo con una familia, marcando distancia de posturas que proponen dar de baja masivamente a jugadores.
Apuesta por las formativas y nuevos deportes
El proyecto contempla el regreso de la vicepresidencia de formativas, una estructura que consideran vital para el sustento social y económico del club a futuro. Además, aprovechando la inauguración del Polideportivo Juan José Zapag, planean crear divisiones formativas de futsal para niños de entre 7 y 10 años, integrando esta disciplina como base para el fútbol de campo.
Hacia las elecciones del 31 de enero
Con un equipo que resalta la participación activa de las mujeres —representada por Carolina de Bestard— y la experiencia de dirigentes jóvenes como Tote Riquelme, el movimiento se prepara para la asamblea del sábado 31 de enero. Reguera calificó estos comicios como los “más grandes de la historia del fútbol paraguayo” y reiteró su compromiso de trabajar con la misma intensidad de un partido de 90 minutos para lograr los objetivos deportivos.