La comunicación con los futbolistas fue sumamente compleja en los últimos días debido a que el servicio de internet en Irán se encontraba cortado. Según relató Hugo Gaona, representante de Diego Torres, el contacto inicial tuvo que realizarse mediante un teléfono de línea perteneciente a un compañero brasileño del equipo.
Finalmente, se confirmó que los jugadores lograron cruzar la frontera hacia una ciudad cercana en Turquía, un proceso que fue calificado como “muy sacrificado”.
Desde esa ciudad fronteriza, los futbolistas se trasladaron a Estambul para tomar un vuelo con destino a Barajas (Madrid) y, posteriormente, embarcarse rumbo a Paraguay. Se espera que Torres y Otazú lleguen a nuestro país en las próximas horas, mientras que el futuro de Mauro Caballero, otro de los paraguayos en el club, aún no está definido, pues podría permanecer en Europa.
Compromiso contractual y situación del fútbol iraní
Ante la incertidumbre, los jugadores sudamericanos del club —incluyendo a los paraguayos— firmaron un documento donde se hacían responsables de su salida. En dicho texto, se comprometieron a regresar a Irán si la situación mejora, dado que poseen contratos vigentes con la institución.
Esta decisión se tomó luego de que el campeonato de fútbol iraní fuera suspendido oficialmente. Por el momento, la prioridad absoluta para los representantes y familiares es que los atletas lleguen sanos y salvos a sus hogares.