El fiscal Gustavo Riveros, habló del caso de la niña de 10 años que se encuentra en UTI tras sufrir abuso sexual en Encarnación. La niña sigue en Unidad de Terapia Intensiva con pronóstico reservado.
La menor se encuentra con un coma inducido y se le practicaron nuevas cirugías para intentar controlar la infección. Algunos de sus órganos dejaron de funcionar.
“La madre está imputada con prisión preventiva, lo mismo para el hermano de 20 años que presenció el abuso. Los demás hijos están a cargo del Juzgado de la Niñez”, informó el fiscal.
La Dirección del Hospital donde se encuentra internada anunció ayer que la niña sigue conectada al respirador artificial, en un coma inducido para poder recibir toda medicación.
“Se localizó la infección sobre esas lesiones producidas entonces la cirugía que se hizo es para tratar de salvarle la vida sin tener en cuenta la funcionalidad de esos órganos”, informaron.