El Tribunal de Sentencia dictó ayer la condena de 4 y 3 años de prisión para la odontóloga Lilia Graciela Espinoza de Rodríguez y la química farmacéutica Sandra Natalia Hermosa, respectivamente, por el delito de homicidio culposo.
Ambas fueron halladas responsables de la muerte de María Sol Chávez Franco, una joven de 22 años que falleció el 9 de abril del año 2021 tras ingerir una dosis excesiva de flúor que le fue recetada como parte de un tratamiento.
La madre de la joven, María Edith Franco, se mostró conforme con la sentencia. “Mi hija seguía un tratamiento y le dieron para tomar 2 gramos de flúor, en lugar de 2 miligramos. Ellas en el juicio en todo momento buscaron culpar a otros”, declaró entre lágrimas.