El canciller Rubén Ramírez afirmó que el desafío del Paraguay es ajustar el acuerdo de cooperación con la Unión Europea (UE) sobre el apoyo a la transformación del sistema educativo, para que se alinee a los términos de la Constitución y las leyes nacionales. El ministro de Relaciones Exteriores explicó las alternativas que se están trabajando para llegar a un consenso con el bloque europeo y evitar la derogación del convenio por parte del Congreso Nacional.
Según Ramírez, el acuerdo actual con la UE no contempla algunos términos que hacen a la identificación del lenguaje de la Constitución Nacional, como “niños, niñas, entre otros”. Por eso, dijo que se está trabajando en una propuesta final que se presentará al Congreso antes de negociar con la UE. “Las palabras se transforman en acciones y esas son las que vamos a corregir”, expresó.
Indicó que se propuso una adenda o un anexo al convenio original, que puede ser aplicado a través de notas reversales. Esta tiene que ingresar nuevamente al tratamiento legislativo para su aprobación por parte de ambas Cámaras que permita el rechazo de la derogación. “Representa un desafío desde el punto de vista del cumplimiento de los tratados internacionales por la prevalencia de las leyes, prevalece la Constitución Nacional luego de los tratados”, señaló.
Ramírez aclaró que la donación para apoyar el sistema educativo se detuvo desde que se trató la derogación del acuerdo. Asimismo, advirtió que las consecuencias de una eventual derogación por ley serían “múltiples y delicadas”, ya que afectaría la relación con un bloque de 27 países “de los más desarrollados del mundo” y “fundamental, vital y muy apreciada” para Paraguay. “Es una cuestión que nos obliga a trabajar muy intensamente para resolverlo”, sostuvo.
El acuerdo entre Paraguay y la UE generó polémica por supuestamente incluir conceptos de ideología de género y atentar contra la soberanía nacional. En junio de este año, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que busca derogar el acuerdo y dio un plazo de 90 días al Poder Ejecutivo para negociar una nueva versión con la UE.
El canciller aseguró que se está trabajando “desde el primer día” con la UE y con el Senado para encontrar los términos más convenientes que atiendan todas las preocupaciones de la sociedad paraguaya y que permitan reencauzar el acuerdo de cooperación. “Nuestro desafío es que se contemplen en el acuerdo los altos intereses nacionales en virtud del alineamiento a los términos de la Constitución y las leyes de Paraguay”, reiteró.