El ministro de Defensa, Óscar González, reveló que el supuesto robo de cordones detonadores en un predio denominado Cantera La Roca, ubicado en la localidad de San Juan del Paraná, Itapúa, fue en realidad un supuesto montaje para una venta irregular. Explicó que las investigaciones de la Dirección del Material Bélico (Dimabel) indican que los cordones fueron vendidos ilegalmente aparentemente a canteras no habilitadas.
“Los cordones detonantes fueron vendidos, supuestamente”, señaló González, utilizando el término “supuestamente” para mantener la protección jurídica mientras se exponen los hechos.
Según el ministro, una cantera con la habilitación necesaria revendió los materiales a otras canteras que carecían de la autorización legal para adquirirlos directamente de Dimabel.
Esta irregularidad, que podría constituir un delito, está bajo la presunción de que el dueño de la cantera habilitada simuló un robo para encubrir la venta.
Dimabel, por su parte, tiene la facultad de imponer multas, suspender la provisión y el derecho de realizar explosiones en las canteras implicadas, y elevó la documentación al Ministerio Público para una posible acción penal.
Tras la denuncia del robo, la Policía sospechaba de un golpe contra una entidad bancaria. Ayer, el ministro de Defensa anunció un plan operativo sobre el envío de militares a tres departamentos para combatir al crimen organizado.
“Todas las operaciones serán coordinadas con la Policía Nacional, más el acompañamiento del Ministerio Público. Solamente utilizaremos elementos de combate de las FFAA ante grupos criminales que dispongan de armamento y capacidad con los explosivos”, detalló González.