El analista de la política internacional, Jorge Codas Thompson, habló de la creciente tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán, destacando que la situación se agravó por los ataques en Medio Oriente y la disputa por el programa nuclear iraní. Señaló que la región atraviesa un momento delicado, con riesgo de escalada militar y repercusiones globales en seguridad y economía.
Observó que Estados Unidos e Israel reforzaron su alianza estratégica frente a las amenazas de Irán. “Irán mantuvo su postura desafiante, defendiendo su programa nuclear y apoyando a grupos armados en la región”, explicó.
“El programa nuclear iraní fue uno de los puntos más sensibles, ya que Washington y Tel Aviv lo consideraron una amenaza directa a la estabilidad regional”, dijo. Mencionó que los ataques recientes en Medio Oriente generan preocupación por una posible escalada bélica.
Estados Unidos reafirmó su compromiso de seguridad con Israel y advirtió sobre sanciones más severas contra Teherán. “Irán denunció que las acusaciones eran parte de una campaña política y aseguró que su programa nuclear tenía fines pacíficos”, explicó Codas.
Remarcó que el conflicto podría afectar la estabilidad energética mundial, ya que Irán es un actor clave en el mercado petrolero. La tensión en el estrecho de Ormuz, por donde circula gran parte del petróleo global, encendió alarmas en los mercados internacionales.