Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, anunció que el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores del 2018 entre River Plate y Boca Juniors se jugará en una plaza neutral, el 8 o 9 de diciembre próximo.
Guaraní cayó 1-2 ante Libertad en un encuentro que generó una fuerte controversia arbitral, llevando al exdirectivo del Aborigen y exvicepresidente de la Repúbliuca, Hugo Velázquez, a acusar y declarar fuertemente contra el videoarbitraje.