Aseguró que están “buscando el pelo en la leche” en sus declaraciones juradas, aunque sostuvo que solo posee dos automóviles y ningún bien inmobiliario a su nombre.
Criticó duramente la gestión del ministro Baruja, señalando que el Ministerio de la Vivienda se ha convertido en una “inmobiliaria para millonarios” y funcionarios públicos. Denunció que se están adjudicando viviendas como “premios políticos” a allegados y parientes, calificando el hecho como una ilegalidad que afecta a los ciudadanos comunes.
También se mostró convencida de que existe una oposición falsa que transa con el oficialismo. Instó a la ciudadanía a observar quiénes se ausentan o se abstienen en votaciones sensibles en lugar de escuchar sus discursos.
Ante esta situación, calificó el futuro electoral como “pésimo”, argumentando que la oposición no llegará unida ni entera debido a los egos y los intereses económicos que comparten con el Partido Colorado.
Finalmente, lanzó un desafío a la senadora Celeste Amarilla para que se encargue de “depurar” su propio partido antes de atacarla con supuestas mentiras sobre sus bienes e impuestos.