La psicóloga Jazmín Segovia afirmó que el control de la ira es fundamental para preservar la salud emocional y las relaciones interpersonales. “La ira es una emoción natural, pero cuando no se controla puede generar consecuencias graves en la vida personal y laboral”, expresó durante una entrevista.
Señaló que muchas personas no reconocen los signos iniciales de la ira. “El primer paso es identificar cuándo la emoción comienza a aparecer. Si uno logra reconocerla, puede aplicar técnicas de respiración o pausas que ayudan a disminuir la intensidad”, explicó.
La especialista advirtió que la falta de control deriva en conflictos y daños emocionales. “Cuando la ira se desborda, se dicen cosas que luego generan arrepentimiento. Es importante aprender a detenerse antes de reaccionar”, sostuvo.
Recomendó buscar apoyo profesional en casos donde la ira se vuelva recurrente. “La psicoterapia ofrece herramientas para manejar mejor las emociones y evitar que la ira afecte la calidad de vida”, indicó.