Respecto a la cotización de la divisa, que acumuló un retroceso cercano al 25% frente al guaraní en contraste con una caída del 10% a nivel global, sostuvo que la banca matriz debió intervenir para “suavizar la caída, no impedir la caída sino suavizar”.
Schereiner remarcó que convalidar variaciones tan extremas altera los cálculos de inversión y golpea de forma insostenible a los sectores exportadores.
En el ámbito financiero, el especialista analizó el caso de una entidad bancaria bajo plan de rehabilitación tras absorber a Banco Visión, la cual apartó de su balance una cartera pesada de 356 millones de dólares mediante un fideicomiso a 20 años.
Al respecto, advirtió que si no se aplicaba este diferimiento contable, “probablemente su patrimonio en términos reales sea cercano a cero o incluso negativo”.
Asimismo, manifestó su preocupación de que este plazo no se traduzca en una gestión real de cobranzas, sino en maniobras que transmitan una falsa apariencia de solvencia.
El exdirector del BCP puso especial énfasis en los peligros asociados a los créditos y servicios entre empresas vinculadas, señalando que en esas transacciones cruzadas “esas valoraciones empiezan a perder la transparencia y se vuelven opacas”.
Ante este escenario, concluyó que el Banco Central no puede eludir su responsabilidad constitucional sobre la política crediticia y cambiaria, por lo que instó a la institución a mostrar firmeza y exigir las correcciones necesarias para preservar la confianza y seguridad de los depositantes.