Duarte advirtió que las proyecciones anticipan una subida adicional de 30 centímetros y remarcó la magnitud del evento al señalar que “estamos teniendo alturas históricas” y que “hace muchísimo del 83 no teníamos esta altura”.
En cuanto a las consecuencias socioeconómicas, el jefe comunal advirtió que la inundación golpeará con fuerza la temporada veraniega, dado que la comunidad depende estrechamente de la pesca deportiva y del turismo de playa.
Al respecto, Duarte enfatizó que “va a haber una recesión o ya hay una recesión porque en esta forma la gente no viene a pescar”, señalando el severo impacto comercial y lamentando que “es como que se paraliza la ciudad” con la reubicación forzada de tantas familias.
Pese a la emergencia, valoró el trabajo coordinado del Centro de Operaciones con diversas instituciones estatales y la Entidad Binacional Yacyretá para asegurar albergues, atención médica y cuatro comidas diarias a los damnificados.
Además, detalló que los alumnos de escuelas anegadas fueron trasladados para dar clases en una sede universitaria y no perder el año lectivo, mientras cuadrillas de voluntarios y veterinarios rescatan y sanitizan a los animales afectados.