La especialista señaló que las campañas de sensibilización impulsadas durante Octubre Rosa ayudan a que más mujeres acudan a los controles preventivos. “Cuando hablamos del cáncer de mama y detección precoz, nos aferramos a lo que llamamos tamizaje”, expresó al referirse a la búsqueda activa de mujeres con factores de riesgo.
Ortega explicó que el cáncer de mama afecta aproximadamente a una de cada ocho mujeres y que la principal herramienta para la detección temprana continúa siendo la mamografía. “El estudio que deberíamos hacernos las mujeres de manera anual es la mamografía”, afirmó. Indicó que la recomendación alcanza a todas las mujeres a partir de los 40 años.
La médica destacó que el sistema público amplió significativamente su capacidad de atención. Según detalló, el Ministerio de Salud cuenta actualmente con 56 mamógrafos activos distribuidos en distintas regiones sanitarias del país. Además, recordó que las trabajadoras disponen de dos días libres establecidos por ley para realizarse estudios preventivos.
Durante el año pasado se efectuaron cerca de 68.000 mamografías en el sistema público. Asimismo, que las estadísticas oficiales muestran una leve disminución de la mortalidad entre 2022 y 2026, fenómeno que atribuyó a la detección más temprana de los casos y a los avances en los tratamientos disponibles.
Consultada sobre las posibilidades de recuperación, Ortega aseguró que los resultados son altamente favorables cuando el diagnóstico se realiza a tiempo. “Más del 95% puede hablar de cura si llegamos precozmente”, manifestó. Explicó que la mamografía permite detectar lesiones de apenas uno a tres milímetros, imperceptibles para la paciente durante el autoexamen.