La doctora Julia Coronel, miembro del Comité de Pediatría Ambulatoria de la Sociedad Paraguaya de Pediatría, explicó que los niños y adolescentes deben someterse a una evaluación médica previa antes de realizar ejercicios físicos en colegios y escuelas.
“La evaluación preparticipativa debe ser hecha por un pediatra acreditado. El médico debe estar preparado para seguir reglas y determinar si el niño está apto, apto medio o no apto”, señaló.
El chequeo permite detectar riesgos importantes. “El 75% de las enfermedades que pueden producir un desenlace fatal durante la actividad física se evalúa en este control, primero preguntando antecedentes familiares y luego evaluando por aparatos y sistemas”, explicó.
Coronel detalló los aspectos que deben considerarse. “Si un padre o un tío tuvo muerte súbita antes de los 50 años es un factor de riesgo. También si el niño sufrió enfermedades graves como dengue, influenza o miocarditis, o si presentó síntomas como dolor en el pecho o desmayos durante la actividad física”, afirmó.
La pediatra agregó que se debe evaluar el estado respiratorio, neurológico, musculoesquelético y visual de los niños. “El asma no contraindica la actividad física, pero debe estar controlada. Los niños epilépticos, diabéticos o con problemas de visión también requieren adecuaciones específicas”, indicó.
Finalmente, advirtió sobre los riesgos de las temperaturas extremas. “No puede un niño hacer actividad al aire libre con este calor de 40 grados. Las guías dicen que con más de 35 grados o menos de 5 grados la actividad física no puede realizarse al aire libre”, explicó.