El hallazgo del cadáver de María Celeste Segovia Colmán, de 31 años, madre de dos niños, en una zona boscosa de la compañía Itá Ybate’i en Nueva Italia, movilizó en la noche del martes a agentes policiales, criminalística y representantes del Ministerio Público, luego de que una pobladora alertara sobre el hecho al observar a sus perros ladrando entre la maleza.
El cuerpo estaba parcialmente oculto entre plantas de cocotero y cubierto con hojas secas, mientras que un joven de 19 años fue detenido como presunto autor del feminicidio y, durante un allanamiento en su vivienda, los investigadores incautaron celulares, prendas de vestir y recuperaron una motocicleta denunciada como robada.
La fiscal Viviana Llano afirmó que el último contacto de María Celeste Segovia Colmán, de 31 años, fue con el joven detenido como presunto autor de su feminicidio. “Su último contacto fue con el muchacho, no sé si acordaron encontrarse, pero ella fue junto a él y hubo una discusión entre ellos. Aparentemente el pleito habría sido por el embarazo”, explicó.
La víctima dejó a sus hijos de 8 y 10 años al cuidado de un adulto mayor en Nueva Italia, donde trabajaba. “El joven tiene 19 años. Dos menores quedaron huérfanos porque la mujer tenía dos hijos, de 8 y 10 años. Ella trabajaba cuidando a un adulto mayor en Nueva Italia, los dejó con este adulto pero la mujer ya no volvió”, relató.
El cuerpo de Segovia fue hallado en una zona boscosa de la compañía Itá Ybate’i, parcialmente oculto entre plantas de cocotero y cubierto con hojas secas. La denuncia se originó tras el aviso de una pobladora que ingresó al lugar y observó a sus perros ladrando insistentemente.
Durante el allanamiento en la vivienda del sospechoso, los investigadores incautaron celulares, prendas de vestir y recuperaron una motocicleta denunciada como robada. El joven quedó a disposición del Ministerio Público mientras avanzan las diligencias.
