Un funcionario del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) fue detenido este martes en un procedimiento fiscal tras descubrirse que cobraba dinero a pacientes para adelantar turnos médicos y cirugías. El operativo incluyó una entrega vigilada, en la que el empleado recibió G. 2 millones como parte de lo que habría sido una “coima” para asegurar tratamientos.
Engelberto García, director de Anticorrupción del Ministerio de Salud, explicó que el funcionario solicitó un total de G. 6 millones para agilizar dos cirugías. “El funcionario solicitó el monto de G. 3 millones. El paciente le pidió fraccionar y le pagó G. 1 millón. Necesitaba otra cirugía. Ahí le exigió los G. 2 millones restantes más G. 3 millones por la segunda cirugía”, detalló.
El director recordó que la denuncia se recibió a inicios de abril. “Tuvo dos eventos. En el segundo, cuando le requieren de vuelta dinero, va hasta la directora del INCAN y ella nos comunica la situación. Ahí hablamos con el paciente y nos detalla el caso. Hicimos una denuncia”, afirmó.
García señaló que el esquema consistía en engañar a los especialistas para priorizar a pacientes que pagaban por el beneficio ilegal. “No se descarta que existan más funcionarios involucrados”, advirtió.