La abogada Solange Guerreño, defensora del acusado que enfrentará un juicio oral por instalar un GPS en el vehículo de su expareja y cámaras en la vivienda familiar, afirmó que los dispositivos ya estaban colocados antes de la denuncia.
“Ella tenía conocimiento de que el vehículo tenía GPS porque era de la suegra”, explicó. Añadió que las cámaras eran propiedad de su cliente y que habían sido instaladas cuando convivían juntos.
Guerreño cuestionó la actuación de la agente fiscal Irma Llano. “Lo más grave de todo esto no es la exposición mediática, sino la irresponsabilidad y la falta de objetividad de la fiscal Irma Llano”, expresó. Señaló que la denunciante también es fiscal y que esa condición afecta la imparcialidad del proceso. “Partimos de la base de que no hay objetividad y ética”, sostuvo.
La defensora alegó que su cliente se retiró del hogar para iniciar una nueva vida y que posteriormente la denunciante agredió a la nueva pareja del abogado.
Guerreño denunció además un supuesto tráfico de influencias en el caso. “Ella terminó denunciando violencia doméstica y consiguió custodia 24 horas. Ni los fiscales que tienen casos de narcotráfico tienen esto”, señaló.
Agregó que existen cuatro denuncias penales contra la denunciante que permanecen sin avance. Finalmente, la abogada insistió en que el proceso debe ser revisado con objetividad y sin privilegios.
