El titular de Cetrapam, César Ruiz Díaz, afirmó que la tarifa de los buses eléctricos resulta más cara que la de los convencionales debido a la inversión inicial. “Termina siendo más caro porque la inversión inicial es mucho más grande. El precio promedio de un bus eléctrico ronda los 300.000 dólares y además se debe instalar estaciones de recarga que para 40 buses cuestan un millón de dólares”, señaló.
El retorno de la inversión depende del plazo fijado por la autoridad. “La ley marca entre 7 a 15 años. Para que el subsidio se disipe y sea menor el impacto para el gobierno nacional, tendría que ir a 15 años”, indicó el dirigente.
Consideró acertada la propuesta de un sistema mixto. “Me parece una decisión correcta. Nunca un sistema puede ser 100% eléctrico, más aún por las condiciones viales. Un ómnibus eléctrico parado en el tránsito es un problema porque sigue consumiendo energía”, expresó.
Ruiz Díaz recordó que los buses convencionales tienen un costo menor y un retorno más rápido. “En lo convencional la inversión se da en aproximadamente 7 años y el precio es la mitad”, afirmó.
Destacó que la apuesta por los buses eléctricos responde a razones ambientales y de confort. “Por una cuestión de contaminación y de copiar un modelo existente en otros países. A menor contaminación, mayor calidad de vida. Además, el pasajero siente la diferencia en un ómnibus silencioso con suspensiones neumáticas”, puntualizó.