El presente del Canario en el campeonato doméstico muestra un panorama complejo tras acumular cuatro derrotas en fila, lo que ubica al equipo en la undécima posición con apenas 7 puntos, a 11 unidades de la cima.
Ante las críticas de sectores que argumentan que el club descuidó el torneo por priorizar la competencia internacional —donde eliminaron a Santos y San Lorenzo antes de caer ante Boca Juniors— el presidente fue tajante en Fútbol a lo Grande al señalar que la carga de partidos no es una excusa válida para el bajón actual.
El dirigente reconoció que el equipo genera un promedio de siete oportunidades claras de gol por partido pero padece por la falta de contundencia y la facilidad con la que recibe anotaciones en contra. Pese a este desbalance defensivo, descartó de plano la idea de replegarse o buscar planteamientos ultraconservadores para asegurar resultados. “Vamos a morir con nuestra filosofía; el día que hagamos los goles que generamos, vamos a ganar”, aseveró convencido de la identidad de la institución.
Finalmente, la dirigencia disipó cualquier rumor de inestabilidad al confirmar el apoyo total para Jorge González y el resto de los profesionales del club, asegurando que “de este barco nadie se mueve”. Con la mirada puesta en el futuro inmediato, Recoleta se enfoca en sus próximos objetivos: la Copa Paraguay frente a Guaireña, cosechar los 12 puntos necesarios para asegurar la permanencia en primera división y alcanzar los 20 puntos para sellar un nuevo boleto a una copa internacional.