20 abr. 2026

Luis Pettengill: “Los partidos se ganan en la cancha”

El ex presidente de Cerro Porteño criticó la falla de seguridad policial en el superclásico y abogó por la expulsión de por vida de los violentos, instando a que el encuentro se reanude para evitar que los puntos se definan en “oficinas”.

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Foto: Última Hora

Luis Pettengill, ex presidente de Cerro Porteño (2003-2009), expresó en Fútbol a lo Grande su profunda preocupación y malestar tras los hechos de violencia protagonizados por las barras organizadas en el último superclásico.

Para el ex directivo, es “incomprensible” que, con un despliegue de 4,000 policías y tecnología de identificación facial disponible, se haya permitido el ingreso y el descontrol de grupos violentos en los sectores del Defensores del Chaco.

Pettengill fue tajante al señalar que la solución no debe ser administrativa: “El partido tiene que seguir jugando... no sirve ganar un campeonato en la oficina”, afirmó, defendiendo que los resultados deben darse exclusivamente en el campo de juego.

Asimismo, recordó que durante su gestión prohibió la entrada a las barras por dos años tras incidentes similares, asegurando que nunca cedió a presiones para regalar entradas a estos grupos.

Propuestas para reformar el fútbol paraguayo

Ante la crisis de seguridad, Pettengill sugirió adoptar medidas similares a las del fútbol argentino para proteger el espectáculo familiar.

- Expulsión definitiva: Los “inadaptados” identificados deben ser retirados del fútbol de por vida, o al menos por los próximos 20 años, ya que, según su visión, estos grupos no mejoran con el tiempo, sino que empeoran.

- Prohibición de hinchada visitante: Sugirió que, hasta que se garantice la seguridad, los clásicos se jueguen únicamente con el público local para evitar enfrentamientos.

- Uso efectivo de tecnología: Cuestionó por qué no se utiliza el sistema de identificación facial para bloquear automáticamente el ingreso de personas con antecedentes violentos.

Finalmente, el ingeniero lamentó que estas situaciones alejen a las familias de los estadios, destacando que el fútbol debe ser un espectáculo seguro para mujeres y niños, y no un “campo de batalla” para grupos vinculados a intereses ajenos al deporte.

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La reciente victoria de Cerro Porteño ante Junior transformó el ánimo en Barrio Obrero, funcionando como un “oxígeno” vital para jugadores y directivos tras una serie de “tambaleos” en los partidos locales e internacionales.
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