La dirigencia del club informó que se está utilizando tecnología para identificar a todos los involucrados, a quienes Berni describió no como hinchas, sino como “delincuentes disfrazados”. Según explicó, el club ya cuenta con personas identificadas con suspensión de ingreso y se comprometió a llegar “hasta el último nombre” para erradicar estos actos de los estadios.
Biedermann reconoció que existe una “responsabilidad compartida” entre el club local encargado de la seguridad (Olimpia), los organismos del Estado y la propia dirigencia de Cerro Porteño.
Sin embargo, destacó que el departamento jurídico del club está preparando un descargo ante el Tribunal Disciplinario de la APF para demostrar que existieron “fallas garrafales” en el operativo de seguridad del evento.
Finalmente, desde la comisión directiva expresaron su deseo de que en la resolución final “prime lo deportivo” sobre sanciones más severas, como la pérdida de puntos, mientras continúan trabajando para garantizar que este tipo de situaciones no se repitan en futuros espectáculos deportivos en el país.