Gustavo Alfaro, director técnico de la Selección Nacional, compareció ante los medios para ofrecer detalles sobre la preparación del equipo de cara a la próxima Copa del Mundo. El entrenador enfatizó que, tras lograr la clasificación, el nivel de exigencia ha subido, advirtiendo a sus jugadores que lo hecho en las eliminatorias “no alcanza” para competir en el máximo escenario futbolístico.
Una lista sin “derechos adquiridos”
Alfaro fue tajante al explicar el proceso de selección de los 26 futbolistas definitivos, un recorte complejo que partió de un radar de 75 jugadores. El técnico subrayó que en la selección “no hay derechos adquiridos” y que cada jugador debió ganar su lugar mediante rendimientos actuales y condiciones físicas óptimas.
“Haber clasificado al Mundial no era directamente una carta de crédito abierta para poder decir ‘listo, yo ya estoy en el mundial’”, afirmó el estratega, quien reveló que pasó uno de los domingos más difíciles de su vida al tener que comunicar las bajas a quienes no integraron la nómina final.
Novedades en el equipo y estado de lesionados
De cara al amistoso contra Nicaragua, Alfaro confirmó que Roberto “Gatito” Fernández será el arquero titular, definiendo el encuentro como una “fiesta” y un tributo que el portero se ganó por su trayectoria en las eliminatorias. No obstante, aclaró que la titularidad para el debut mundialista contra Estados Unidos aún no está asegurada, dada la paridad con Gastón Olveira y Orlando Gill.
En cuanto al parte médico:
- Damián Bobadilla: Está “mordiendo el freno” por jugar, pero será preservado para el partido ante Estados Unidos, aunque ya entrena a la par del grupo.
- Fabián Balbuena: Se encuentra en perfectas condiciones y trabajando normalmente.
- Ausencias por lesión: Alfaro lamentó profundamente las bajas de jugadores como Mathías Villasanti y Blas Riveros, cuyas lesiones de ligamentos y tiempos de recuperación les impidieron llegar a la cita.
Identidad y táctica: El “ADN” paraguayo
El entrenador argentino destacó la incorporación de perfiles como el de Alexandro Maidana, valorando su verticalidad y capacidad de asistencia, y defendió la convocatoria de jugadores no nacidos en Paraguay, citando que el 22,99% de los participantes en este mundial están en esa misma situación.
Alfaro recalcó que su objetivo es que Paraguay sea un equipo “incómodo para jugar”, manteniendo la garra histórica pero sumando disciplina táctica y mayor tenencia de balón. “No quiero que la búsqueda de una cosa me lleve a la pérdida de otra”, señaló respecto a mantener la esencia defensiva mientras se busca ser más ofensivos.
Finalmente, el técnico se mostró conmovido por el recibimiento de una réplica del sable del mariscal López, símbolo que utilizó para motivar a sus jugadores sobre el peso de la bandera y el sentimiento de un país que esperó casi dos décadas para volver a soñar con la Copa del Mundo.
