Gustavo Velázquez ya está de vuelta y con las metas claras. A su llegada para reincorporarse a los entrenamientos, el defensor central fue tajante respecto a los rumores que lo vinculaban con un posible traspaso a Libertad: “Mi cabeza está en Cerro, no hablé con nadie”. Velázquez confirmó que mantuvo una charla directa con el presidente del club para desmentir cualquier contacto con otra institución y asegurar su permanencia en el barrio Obrero.
Con contrato vigente hasta diciembre y la posibilidad latente de renovar por una temporada más, el zaguero asume con total responsabilidad su rol de líder. Ante la llegada de nuevos refuerzos en su posición, como Lucas Merolla y Alexis Cañete, el capitán aseguró que la competencia interna es bienvenida: “Cuando más competencia tengo, uno se exige más; va a ser una linda lucha”. Además, envió un mensaje de tranquilidad a la hinchada cerrista, prometiendo su entrega total mientras vista la camiseta azulgrana.
Reflexiones del Mundial y el “cara a cara” con Mbappé
Velázquez también compartió sus sensaciones tras defender a la Albirroja en el Mundial, calificando la experiencia como “magnífica” y sintiéndose satisfecho por su desempeño individual. Sin embargo, uno de los puntos más llamativos de su relato fue el cruce que tuvo con Kylian Mbappé durante el partido contra Francia.
El defensor paraguayo no se guardó nada al recordar el incidente: “Solamente le reclamé porque chocó a mi compañero y después él, con cualquier roce, se pone a llorar; eso no más le dije”. Velázquez destacó que, aunque la derrota dolió, Paraguay “vendió cara la caída” y luchó con sus armas ante las potencias mundiales. Finalmente, expresó su deseo de que Gustavo Alfaro continúe al frente de la selección, destacando que el técnico “le hizo bastante bien al grupo”.
