Laguardia admitió que el IPS ha carecido de un sistema integral de control y advirtió que “el desorden favorece a la corrupción”.
El punto más alarmante del informe revela que el IPS realizó pagos irregulares a jubilados ya fallecidos por un total de 58.000 millones de guaraníes a lo largo de un período de 20 años (entre 2006 y 2026), lo que representa un promedio de 2.500 millones de guaraníes anuales en pérdidas.
La mayor concentración de estas inconsistencias se registró durante los años de la pandemia (2019 a 2021). Según explicó el auditor, la planilla para el pago de los 91.000 jubilados se cierra el 10 de cada mes y el desembolso se realiza el 17. No obstante, entre el cierre de la planilla y el fin de mes fallecen entre 900 y 1.000 beneficiarios.
Si estas muertes eluden los filtros, familiares o terceros logran cobrar de forma indebida hasta por dos meses antes de ser bloqueados por los controles de la previsional.