La psicóloga Jazmín Segovia analizó el impacto de la autoexigencia en las mujeres y señaló que muchas cargan con la idea de estar siempre disponibles, lo que generaba consecuencias negativas en su bienestar emocional.
“Históricamente la mujer fue la que se encargó de restablecer el país, la famosa kuñá mbareté. Eso es algo extraordinariamente bueno, pero nadie habla de lo que significa estar siempre disponible y decir sí a todo constantemente”, afirmó.
Explicó que la autopercepción influye en la conducta diaria. “Ser una mala madre si no voy a todos los eventos o si no preparo la merienda es una creencia que muchas mujeres mantienen intacta. Nadie pide ayuda, nadie se atreve a decir ‘yo no puedo’”, señaló.
Destacó que la calidad de vida depende de poner límites. “La mujer necesita tener salud mental. La calidad de vida significa poder decir necesito ayuda, y muchas no lo saben hacer o no lo identifican. Creen que así nomás tiene que ser, hasta que van a terapia”, indicó.
La psicóloga advirtió que estas conductas podían derivar en problemas graves. “Cuando arraigamos creencias no saludables es más fácil desarrollar situaciones como burnout o ansiedad, que actualmente son los motivos más frecuentes de consulta en mujeres”, concluyó.