La encargada de Radioterapia del Instituto Nacional del Cáncer (Incan) interpretó de manera unilateral que se beneficiaba con el asueto del 31 de diciembre, lo que provocó que varios pacientes no fueran atendidos en esa fecha. Entre ellos se encontró el padre de Daniel Ochipinti, quien fue recibido por la directora del centro y recibió disculpas por el mal momento.
Daniel Ochipinti relató que “estuvo la directora del Incan y la jefa, nos pidieron disculpas por el mal momento”. Explicó que la situación generó preocupación en su familia y en otros pacientes que aguardaban sus tratamientos.
El afectado señaló que “el viernes asistí con papá para seguir con su tratamiento. Yo creo que ese 31 muchos más pacientes no fueron atendidos”. La suspensión de las sesiones impactó en la continuidad de los procedimientos médicos.
Ochipinti agregó que “la jefa de Servicios tenía un sumario anterior, me comentó el viceministro”. La información reveló antecedentes administrativos que ya involucraban a la responsable del área.
Finalmente, aseguró que su papá está muy bien. “Mi hermano le llevó esta mañana a radioterapia. Le aseguraron a papá que todo se va a respetar”. La familia recibió garantías de que el tratamiento continuará sin interrupciones.