El senador Eduardo Nakayama afirmó que el audio filtrado entre Osvaldo Sánchez y Javier Zacarías Irún representa un caso típico de tráfico de influencias. “Es el caso típico del tráfico de influencias para poder conseguir algo haciéndose valer de la posición política y de representación que ocupa”, expresó.
Nakayama sostuvo que la tentativa ya debe ser considerada de altísima gravedad. “En un plano ideal, por supuesto que sí, ninguna duda. Eso es lo que nosotros hablamos, incluso recordarás en el caso de Javier Vera Medina, donde manifestamos que no hacía falta que se consuma el hecho que él estaba pidiendo. La tentativa o el hecho de que él estaba utilizando su investidura es lo grave”, señaló.
El legislador explicó que solo quienes ocupan posiciones de poder pueden incurrir en tráfico de influencias. “No puede traficar influencia alguien que está en una posición inferior. Tiene que ser alguien que tiene la posibilidad de conseguir el cargo o de influenciar directamente en que se concrete una acción”, puntualizó.
Añadió que el caso debía ser analizado con seriedad por el Congreso. “Vamos a interiorizarnos más sobre el caso, que ahora ya es el nuevo escándalo para poder tomar las decisiones que correspondan”, afirmó.
Nakayama reconoció que aún no existe un planteamiento formal sobre la pérdida de investidura. “Nosotros hicimos una reunión anoche y no teníamos idea de esto. Se publicó hoy. Las cosas van saliendo, esto es un secreto a voces. Ahora necesitamos tener todo bien comprobado”, concluyó.
El audio reveló reclamos internos y pedidos económicos dentro del equipo político zacariista en Ciudad del Este. Sánchez insistió en el pago de “7.000” y denunció que Justo Zacarías habría trabado un trámite para que su hermano acceda a un cargo en Itaipú.
