El analista financiero Amílcar Ferreira explicó que el ajuste progresivo en los precios de los derivados del petróleo tendrá un impacto transversal en la economía y podría generar un nuevo episodio de presión inflacionaria.
“El combustible es un bien transversal a todos los sectores de la economía. El impacto es muy amplio y hay un potencial de que esto genere presión inflacionaria, similar a lo que vivimos en 2021 tras la pandemia”, señaló Ferreira.
El especialista recordó que el precio del crudo subió de manera abrupta. “Antes del conflicto con Irán el petróleo estaba en 63 dólares promedio y ahora está en 114. Eso es una suba del 80% que se traslada al precio de los combustibles y luego a bienes y servicios”, explicó.
Advirtió que la situación también afectará al sector agrícola. “El Golfo Pérsico produce un tercio de los fertilizantes que se utilizan a nivel global. El corte del suministro generará problemas en la próxima zafra y aumentará el precio de los alimentos. Nos exponemos a una inflación de alimentos importante en este segundo semestre y probablemente el año próximo”, indicó.
Sobre la gestión económica, sugirió aplicar medidas similares a las del inicio del actual gobierno. “La regla fiscal ya está excedida. El gasto ejecutado supera los 5000 millones de dólares. La mejor forma de resolverlo es emitir bonos, pagar las deudas y luego gestionar correctamente el gasto y la inversión para que no excedan la capacidad de pago del Estado”, afirmó.
Ferreira puntualizó que la situación exige transparencia y disciplina fiscal. “El déficit fiscal de 1,5% es mentiroso porque las obligaciones ya están generadas. Lo que hay que hacer es transparentar la situación y buscar una solución integral”, subrayó.