La Sociedad Paraguaya de Pediatría, representada por su presidente, Ernesto Weber, ha solicitado a la Cámara de Diputados que posponga el tratamiento del proyecto Hambre Cero en las Escuelas. El proyecto, que se espera sea el primer punto en la agenda de mañana, genera preocupaciones entre diversos sectores, incluyendo la sociedad civil y científica, así como las universidades.
“Estoy un poco sorprendido por la premura con la que se va a tratar mañana”, declaró Weber, expresando su consternación por la velocidad con la que se planea avanzar en la legislación. Subrayó la importancia de garantizar la seguridad alimentaria para los niños del país, enfatizando que “tienen que estar garantizados los mecanismos de cómo vamos a hacer para que esa comida llegue adecuadamente a ese niño”.
El proyecto Hambre Cero busca implementar nuevos mecanismos de control, especialmente en el área financiera, pero Weber advierte que sin los controles adecuados para asegurar la inocuidad de los alimentos, la ley podría resultar en “un gran perjuicio para la salud pública y el bienestar de los niños paraguayos”.
La preocupación principal radica en la logística de distribución de alimentos a más de 1.200.000 niños en todo el país, asegurando que los alimentos no solo sean seguros y estén en buenas condiciones, sino que también cumplan con los estándares de calidad y cantidad necesarios.
“Si la ley se aprueba sin considerar estos aspectos críticos, podría “terminar en un modelo de negocio posiblemente de comercialización de alimentos que no beneficiaría a los niños de Paraguay”, sostuvo Weber.