Según la legisladora, este tributo —fácil de aplicar y que se trasladará directamente al consumidor— permitiría al Estado recaudar entre USD 700 y 800 millones anuales sobre la base de los registros de importación y fabricación local.
Ovelar argumenta que el gravamen no afectará sustancialmente la rentabilidad de las tabacaleras, dado que Paraguay actualmente tiene el precio de aforo y el impuesto al tabaco más bajos de toda Latinoamérica.
La propuesta busca dotar de mayores recursos a un sistema sanitario que sufre de una histórica escasez de inversión, la cual sigue sin alcanzar el 3.3% del Producto Interno Bruto.
Para la senadora, este impuesto tiene el doble propósito de reducir el gasto de bolsillo de los sectores más vulnerables en los hospitales y elevar el umbral de acceso de los jóvenes al primer cigarrillo, evitando que se inicien de manera temprana en el tabaquismo y otras adicciones asociadas.