Durante su mensaje a la nación, el mandatario sostuvo que tomó la determinación “pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”.
Remarcó que actuó en absoluto respeto a la Constitución Nacional, afirmando categóricamente que “ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”.
“Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado”, expresó, asegurando que nunca fue su intención defraudar la confianza depositada en su gestión.
Señaló que ante la gravedad de los acontecimientos su prioridad absoluta es “la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero”.
Enfatizó que detrás de cada depósito existen años de esfuerzo y proyectos familiares que deben ser protegidos.
Peña instó a ejecutar con celeridad los mecanismos de contención para asegurar el retorno de los recursos a depositantes e instituciones. Expresó su deseo de “que se garantice la devolución de esos recursos, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos”.
Concluyó su pronunciamiento confiando en la capacidad del pueblo para levantarse ante momentos difíciles y sentenció que “ninguna persona está por encima del Paraguay”.