Schereiner afirmó que la intervención fue tardía, señalando que el Banco Central del Paraguay (BCP) “debió actuar un año antes y no permitir que crezca en forma tan descabellada”.
A su criterio, el crecimiento desmedido de la entidad se dio bajo el “guiño del poder de turno”, lamentando que no se haya realizado una investigación más profunda al detectarse los primeros reportes de irregularidades.
Respecto al impacto institucional, el especialista enfatizó que el fallo no radica en el marco legal o técnico, sino en “la conducta ética de la gente” y la “avaricia desmedida” que primó en la gestión.
Schereiner cuestionó severamente que se haya permitido la colocación de recursos públicos e institucionales en una entidad bajo proceso de rehabilitación, afirmando que “se cambiaron leyes, se cambiaron normas para facilitar que IPS se deposite ahí”.