Alliana reveló que planteó su preocupación al presidente Santiago Peña sobre la situación bancaria, advirtiendo que la falta de definiciones arriesga recursos públicos, fondos judiciales y ahorros del Instituto de Previsión Social.
En ese sentido, reconoció la urgencia de sincerar el panorama económico antes de encarar proyectos electorales, afirmando que “no hay para mí otra prioridad que no sea resolver el problema financiero”.
Además, el vicepresidente criticó el “agrandamiento del Estado y la falta de previsibilidad de recursos” para sostener la expansión del gasto público. Alliana cuestionó la apertura de ocho nuevos hospitales sin previsión presupuestaria para insumos o equipamiento, mientras persisten millonarias deudas con proveedores de salud.
Al respecto, señaló la contradicción de habilitar obras sin capacidad operativa, reclamando una mayor disciplina fiscal y recortes presupuestarios en lugar de seguir contrayendo compromisos financieros.
Descartó impulsar ajustes tributarios para saldar los déficits estatales, garantizando que “en mi gobierno no se va a aumentar ni un % los impuestos”.
Alliana enfatizó que no lanzará una campaña sin certezas sobre la estabilidad del país, concluyendo que “yo no puedo salir con una campaña, con una candidatura hoy si esto no se define”.