Carvallo explicó que la determinación fue el desenlace de un trabajo de supervisión iniciado al detectar “créditos vinculados a empresas del grupo que controla la entidad”, lo que exigió una investigación exhaustiva para “determinar la ruta del dinero”. Señaló que la filtración de información aceleró el deterioro de liquidez de la institución.
El titular de la banca matriz buscó transmitir calma a la población afirmando que “se trata de un hecho puntual y aislado” y ratificó que “el sistema financiero paraguayo se mantiene sólido y saludable”.
Carvallo enfatizó que la cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) protege los ahorros de pequeños depositantes hasta un límite de 75 salarios mínimos mensuales, al tiempo que garantizó el cobro normal para las personas que perciben haberes jubilatorios a través de la entidad.
Al ser consultado sobre su permanencia al frente de la institución regulatoria, Carvallo reveló que su salida ya fue conversada con sus pares del directorio.
“Mi renuncia está firmada por la simple razón de que el BCP necesita tranquilidad para hacer su trabajo”, manifestó el alto funcionario, fundamentando que continúa temporalmente en el cargo para asegurar que el proceso técnico y legal se desarrolle adecuadamente.