Un documento firmado por siete médicos y legisladoras buscaba mostrar una supuesta fractura en el sector, prometiendo desconvocar la huelga del 21 y 22 de septiembre a cambio de impulsar un proyecto presupuestario para el 2028.
El Sindicato Nacional de Médicos (SINAMED) y diversas sociedades científicas aclararon de inmediato que los firmantes no tienen representatividad gremial y desmintieron la existencia de un quiebre interno.
Una de las médicas firmantes pidió disculpas públicas en grupos de trabajo tras admitir que fueron “manipulados políticamente” y descalificados por el uso mediático que se le dio a sus firmas en pleno conflicto salarial.
Los médicos rechazaron la propuesta del Ministerio del Trabajo de otorgar G. 1.500.000 en tres etapas únicamente a quienes ganen menos de G. 5.000.000 (afectando solo a 250 profesionales), por excluir a la gran mayoría del personal nombrado y romper con el reclamo de un reajuste igualitario para todos.
Ante lo que consideran falta de voluntad del Poder Ejecutivo, la dirigencia médica confirmó que la huelga nacional convocada para el 21 y 22 de septiembre se mantiene firme e inalterable.