La ministra de la Mujer, Alicia Pomata, se refirió a la ola de feminicidios registrada en las primeras semanas del año y subrayó la necesidad de fortalecer la prevención desde la educación. “Nuestras metas están en relación a nuestros recursos. Encontré desfasado este programa en cuanto a terminología y abordaje, pero es muy bien recibido por los jóvenes”, afirmó.
Pomata explicó que muchas conductas violentas permanecieron naturalizadas en la sociedad. “Es alentador ver cómo los jóvenes abren los ojos y se dan cuenta de que cuestiones como un piropo, un chiste, controlar el celular de tu novia o pedirle la contraseña son hechos de violencia”, señaló.
La ministra sostuvo que la prevención debía incorporarse en la currícula escolar. “Esto debería ser un programa que desarrolle el MEC y que esté dentro de la currícula, no solamente en prevención específica de violencia en la juventud, sino también en una educación en positivo, con valores y tolerancia a la frustración”, indicó.
Pomata recordó que el universo de acción abarcó a un millón quinientos mil niños y jóvenes en el sistema escolar. “La única forma es realmente la prevención y empezar a construir nuevos tipos de masculinidad y también de feminidad. Las mujeres contribuimos a eso y debemos hacernos responsables de no dar continuidad a modelos violentos”, expresó.
Finalmente, anunció que el ministerio trabajará en la formación de formadores para garantizar sostenibilidad. “Vamos a trabajar con psicólogas y orientadoras, ellas mismas van a poder impartir. Tenemos un instituto superior aprobado por el MEC y esa es nuestra meta”, concluyó.