Dos internos de alta peligrosidad escaparon en la madrugada del lunes de la cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú, generando nuevamente cuestionamientos sobre el sistema de vigilancia del penal. El comisario Carlos Acosta, director de Policía de Alto Paraná, confirmó que aún no fueron recapturados.
“El penal está rodeado de una zona boscosa, algunas casas y luego chacras”, dijo el jefe policial y explicó que los reclusos aprovecharon un descuido en la cobertura de las garitas. “La garita por donde salieron es la garita que le correspondía cubrir al agente penitenciario”, señaló, al remarcar la responsabilidad del personal en el control del perímetro.
Los internos utilizaron herramientas para cortar las rejas. “El tejido cortaron con alicate. Lo lógico es que esté cubierto las 24 horas, si es que hay alguna necesidad otro debe cubrir”, afirmó el director de Policía.
Indicó que la vigilancia fue insuficiente en el momento de la fuga. “Tres son las garitas asignadas para policías que estaban cubiertos de las seis en total”, precisó, al reconocer que la seguridad del penal presentó falencias.
La fuga reaviva las críticas sobre el funcionamiento del sistema de monitoreo y la falta de control en una cárcel considerada de máxima seguridad, donde ya se habían registrado incidentes similares en el pasado.