La agente fiscal Irma Llano informó que un abogado afrontará un juicio oral y público por acceso indebido a sistemas informáticos, lesión del derecho a la comunicación y a la imagen, y pornografía relativa a niños y adolescentes.
“La víctima fue hasta la Fiscalía a denunciar que creía que tenía un dispositivo conectado y constatamos que tenía conectado un GPS y un dispositivo para grabar el celular”, relató. Señaló que el hombre instaló cámaras ocultas en la habitación de su expareja, una fiscala, y monitoreó sus correos electrónicos, redes sociales y cuentas bancarias.
“La persona tenía conocimiento de herramientas informáticas para poder saber todo”, afirmó. Añadió que el hostigamiento se prolongó después de la separación. “Fue un tiempo después, por hostigamiento de esta persona. Le daba muchos detalles ya de su vida privada”, indicó.
La fiscal detalló que las cámaras apuntaban directamente hacia la cama de la mujer. “A través de la cámara tenía acceso directamente a la cama en donde dormía la mujer”, sostuvo. Explicó que durante la investigación también se encontraron imágenes de una menor de edad, lo que amplió la acusación a pornografía infantil.
El caso reveló un “modus operandi” del acusado, quien habría repetido las mismas prácticas con una adolescente con la que mantenía una relación. La Fiscalía consideró que las pruebas reunidas fueron suficientes para llevarlo a juicio oral y público.
Finalmente, la agente fiscal destacó la gravedad de los hechos y la necesidad de sancionar conductas que vulneran la intimidad y los derechos fundamentales. El proceso quedó a cargo del tribunal competente, que deberá resolver las responsabilidades penales del acusado.
