De la chacra a los estadios llenos de Europa
La historia de Óscar Cardozo comenzó con una elección de vida a los 14 años en su natal Campo 9. Ante la propuesta del club 3 de Febrero de Ciudad del Este para sumarlo a sus filas, su padre le dejó la decisión en sus manos: quedarse a trabajar en la chacra o perseguir el balón. “Yo quiero jugar al fútbol”, fue la respuesta que cambió su destino.
En sus inicios, su principal anhelo era ayudar a su familia humilde, pero pronto sus sueños se expandieron hacia jugar en la selección y llegar a Europa. Durante su etapa en Nacional, Cardozo recordó haber “sufrido” las carencias propias de quien empieza desde abajo, llegando a faltarle dinero para combustible o comida, experiencias que, según él, le enseñaron a valorar el progreso y a perfeccionar su técnica preguntando siempre a los más experimentados.
El salto a la gloria: Benfica y el trono en Turquía
Su transferencia de Newell’s Old Boys al Benfica de Portugal por más de 11 millones de dólares marcó lo que él define como “el paso de su vida”. Antes de partir, Cardozo le hizo una promesa a su representante: no volvería a Paraguay en al menos 10 años, una meta que cumplió con creces tras una exitosa trayectoria en el viejo continente.
Además de sus éxitos en Portugal, “Tacuara” recordó con especial emoción su paso por el Trabzonspor de Turquía, donde se sintió “idolatrado” desde el primer momento, siendo recibido por una multitud en el aeropuerto que lo llevó en andas.
El regreso a Paraguay: El desplante de Cerro y el “no” a River Plate
Uno de los puntos más reveladores de su retiro fue su fallido regreso al club de sus amores, Cerro Porteño, en 2017. Cardozo confesó que se reunió con la directiva del club azulgrana, pero la oferta formal nunca llegó pese a las reiteradas promesas de su presidente.
En medio de esa incertidumbre, recibió una oferta de un club grande de Argentina: River Plate. Sin embargo, tras una llamada de Horacio Cartes, el delantero decidió fichar por Libertad para priorizar la cercanía con su familia, cerrando así su ciclo en el fútbol paraguayo donde se convirtió en referente del “Guma”.
Legado y Selección: El maestro de Julio Enciso
Cardozo no solo deja goles, sino también un legado en las nuevas generaciones. Reveló que en Libertad fue mentor de Julio Enciso, quien buscaba concentrar con él para aprender sobre técnica de remate y posicionamiento. “Supo escuchar a la gente y querer aprender siempre”, destacó sobre el joven talento.
Respecto a la Albirroja, “Tacuara” manifestó sentir un orgullo enorme por haber vestido la Albirroja, describiendo el acto de cantar el himno en un Mundial como algo “increíble” que lo dejaba “al aire” por la emoción.
Con 24 años de trayectoria, Óscar Cardozo se retira satisfecho, asegurando que ya había tomado la decisión hace tiempo pero prefirió mantenerla en reserva hasta hoy. “El fútbol me dio todo. Ahora estamos disfrutando con la familia el sacrificio de casi 24 años de trayectoria”, concluyó la leyenda del gol.