Su llegada, concretada en pleno desarrollo del Mundial, responde tanto a un movimiento estratégico de marketing como a una apuesta deportiva para reforzar la defensa del equipo paraguayo.
El club paraguayo logró asegurar la contratación de Payne, superando la propuesta de Deportivo Riestra de Argentina, la cual ascendía a 350.000 dólares por 18 meses. El interés de la directiva de Olimpia se intensificó luego de que al menos diez marcas se acercaran al club solicitando el fichaje del jugador, motivadas por su explosión en redes sociales, donde ya supera los 8 millones de seguidores.
Esta viralidad fue impulsada inicialmente por el creador de contenido argentino “Elscarso”, quien buscó popularizar al jugador menos conocido del certamen mundialista.
No obstante, más allá del impacto mediático, el cuerpo técnico de Pablo “Vitamina” Sánchez podría valorar la versatilidad de Payne; aunque se desempeña actualmente como lateral derecho en la selección de Nueva Zelanda y en su liga local, posee formación como volante central y capacidad para jugar por ambas bandas.
Desde la perspectiva institucional, el fichaje se considera una jugada maestra de marketing que posiciona a Olimpia, tricampeón de la Copa Libertadores, nuevamente en la cartelera global.
A pesar de las dudas sobre si su llegada es puramente comercial o un refuerzo atlético necesario, la directiva ha priorizado el enorme potencial de visualización que el “jugador más viral del mundo” aportará a la entidad.
