Ricardo Tavarelli compartió su visión sobre la reciente elección del guardameta para defender el arco de Paraguay. El exinternacional confesó que, antes del primer partido, su elección hubiera sido Gastón Olveira, argumentando que el portero se encuentra en su “cúspide” y atraviesa un gran nivel futbolístico.
Según Tavarelli, en eventos de alta presión como las eliminatorias o un mundial, la toma de decisiones es crucial y Olveira representaba, a su criterio, la opción más sólida por su momento actual.
Sin embargo, “El Mono” fue tajante al señalar que, una vez que el técnico Gustavo Alfaro otorgó la titularidad a Orlando Gill, lo correcto es mantenerlo y respaldarlo. Tavarelli advirtió que realizar un cambio tras el primer encuentro podría “incinerar” al jugador y generar una sensación de inestabilidad dentro del plantel, afectando la solidez mental del equipo. Para el exarquero, la confirmación tardía del titular pudo haber generado incertidumbre, algo que él prefiere evitar confirmando al elegido con antelación.
Para ejemplificar la importancia de la confianza, Tavarelli recordó su experiencia personal antes del Mundial de Corea-Japón 2002. Relató cómo el entonces técnico, Cesare Maldini, le aseguró la titularidad con cinco o seis meses de antelación debido a la suspensión de José Luis Chilavert. A pesar de haber cometido errores en partidos amistosos previos, el respaldo constante de Maldini le permitió prepararse mentalmente y rendir al máximo nivel cuando llegó la competencia oficial.
