Según el gremialista, las empresas privadas enfrentan un escenario insostenible provocado por un atraso de nueve meses en la actualización de la tarifa técnica por parte del Viceministerio de Transporte.
Ruiz Díaz criticó con dureza el proyecto de reforma del transporte público promovido por el Gobierno, señalando que se “vendió con bombos y platillos” la incorporación de más de 1.000 buses eléctricos, pero en la realidad de las calles sigue habiendo “más de lo mismo”.
“Se nota que nos mintieron a todos”, aseveró el empresario, argumentando que las autoridades se enfocaron en controles, frecuencias, velocidades y multas, pero olvidaron el pilar financiero indispensable sobre el cual construir la plataforma que pretenden.
La asfixia financiera se traduce en un déficit operativo diario para las empresas. Ruiz Díaz detalló que la recaudación diaria es insuficiente para cubrir los costos corrientes debido al incremento del precio del combustible.
Al mantenerse congelada la tarifa técnica, las empresas se ven obligadas a recortar gastos esenciales, lo que afecta de manera directa la calidad del servicio: ya no se realizan mantenimientos preventivos solo reparaciones correctivas de emergencia, y se adquieren neumáticos de menor calidad para circular.