La iniciativa de Nakayama, que ha sido modificada tras recibir opiniones de penalistas que cuestionaban si solo aumentar las penas solucionaría el problema, contempla varias aristas:
Modificación de homicidio culposo: La propuesta busca aumentar al doble la pena por homicidio culposo en casos especialmente graves, pasando de 5 a 10 años. Es importante destacar que esta modificación no se limita solo a los accidentes terrestre, sino que también aplica otros casos de negligencia grave (por ejemplo, un médico que opera drogado o alcoholizado y provoca una muerte negligente).
Nakayama argumenta que no existe proporcionalidad en la ley actual, ya que una persona que mata a alguien con un arma blanca o en defensa propia puede enfrentar penas máximas, mientras que quien mata a 6 o 10 personas en un accidente de tránsito podría ir solo 4 años a prisión o incluso no ir preso.
NOTA RELACIONADA: Plantean aumento de pena a 10 años por homicidio culposo bajo efectos del alcohol
Exposición al peligro en el tránsito terrestre y cancelación de licencias: Este es un punto clave y de efecto más inmediato que el aumento de penas, según el propio senador y las inquietudes planteadas en la conversación. La propuesta busca aumentar a 5 años la pena por exposición al peligro en el tránsito terrestre. Además, y esto es fundamental, se busca contemplar la posibilidad de cancelar la licencia de conducir por 18 meses, 24 meses, de forma definitiva, o incluso aplicar la cárcel en casos especialmente graves.
El senador enfatiza que la suspensión de la licencia no requeriría que ocurra un accidente fatal o con lesiones graves. Si en un control de alcoholemia una persona da positivo en un porcentaje superior al permitido administrativamente, eso ya sería una situación penal y podría resultar en la inhabilitación de su matrícula por un año o 24 meses.
El legislador expresó que su equipo aún está haciendo ajustes al proyecto y está abierto a considerar otras figuras legales, como la lesión grave en casos de accidentes de tránsito donde la víctima resulta mutilada, ya que el código penal actual requiere intencionalidad para esta figura.