El analista de política internacional Jorge Codas Thompson explicó que la crisis en Cuba se agravó tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero y las exigencias de Estados Unidos a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, de suspender el envío de petróleo.
La falta de combustible afecta todos los sectores. “Al no tener petróleo, todo colapsa: colapsa la industria, colapsa el transporte, colapsa la agricultura, colapsa la vida familiar. En este momento hay apagones que duran hasta cuarenta y ocho horas a nivel nacional”, afirmó el analista.
Indicó que el régimen cubano desplegó tropas especiales en las calles. “Han sacado las boinas negras, que normalmente solo salen en casos de vulneración de la seguridad nacional. El hecho de que estén en las calles indica que están preocupados”, expresó.
El gobierno de Trump tomó medidas adicionales. “Amenazó con sanciones a cualquier país que quiera venderle petróleo a Cuba y exigió cambios al gobierno cubano, aunque no se sabe si serán políticos o solo económicos en sectores como turismo, tabaco o minerales críticos”, puntualizó el especialista.
Advirtió que la presión social interna aumenta. “Ha habido protestas en prácticamente todas las ciudades de Cuba, inclusive quemaron la sede del Partido Comunista en Morón. El exilio cubano exige un cambio total y ejerce presión en Estados Unidos a través de sus congresistas”, señaló.
Finalmente, Codas Thompson sostuvo que el futuro del régimen es era incierto. “No hay un panorama claro respecto hacia dónde van las negociaciones. El interrogante es hasta qué punto Trump está dispuesto a presionar y hacerse cargo de una economía que está virtualmente muerta”, concluyó.