El fiscal Eduardo Román lidera la investigación de este suceso el cual se habría originado cuando un grupo de aficionados, descontentos por el resultado de un partido de fútbol, comenzó a lanzar piedras y cascotes contra la hinchada rival.
De acuerdo con el relato fiscal y las pruebas recolectadas, la policía intentó acordonar la zona para separar a los grupos en conflicto, pero se vio superada por la cantidad de personas.
Además, imágenes de circuito cerrado muestran a al menos dos personas portando armas de fuego. El fallecido, quien tenía antecedentes penales y prohibición de portar armas, fue captado efectuando disparos mientras se resguardaba detrás de un vehículo.
Un policía recibió un impacto de bala en el pie izquierdo, mientras que otro sufrió heridas delicadas en el rostro causadas por piedras.
Por su parte, el fallecido, el hombre de 33 años, recibió un disparo en la zona maxilar. El arma utilizada por este no ha sido recuperada, ya que se presume fue retirada del lugar por personas allegadas, incluyendo a un individuo con capucha blanca que fue visto acercándose al cuerpo tras el desplome.
