Fernández explicó que, a diferencia del bloque de gobernadores, el actuar de los titulares de seccionales responde a decisiones más individuales. Asimismo, reveló que, en su caso particular, al integrar Honor Colorado pero ser también oficialista, tomó la posición de respaldar el proyecto de Gobierno, considerando que su movimiento decidió no presentar una candidatura propia.
Respecto a la conformación de la chapa presidencial y la selección del acompañante entre perfiles legislativos, regionales o empresariales, el dirigente sostuvo firmemente que la decisión final debe ser potestad exclusiva de Pedro Alliana.
Para Fernández, el factor determinante en la designación es la “confianza” que la persona elegida le transmita al precandidato a presidente para trabajar con comodidad. Además, argumentó que, al solicitar votos en las calles, la ciudadanía sufraga atraída principalmente por “la figura del presidente”, resultando el segundo término de la fórmula menos relevante para el electorado.
Advirtió sobre el riesgo de repetir fricciones pasadas en las que no se coordinó adecuadamente el armado político, enfatizando que se debe otorgar libertad al postulante para definir a su compañero.
En cuanto al rol de la dirigencia de base, Fernández aseguró que los presidentes de seccionales son “hombres de equipo” y acatarán la fórmula que resulte seleccionada. Finalmente, remarcó que las bases territoriales trabajarán activamente para fortalecer la propuesta en las urnas, concluyendo que acompañarán “lo que se elija” para consolidar la chapa oficialista.