El doctor en Criminología Juan Martens afirmó que la situación en el departamento de Canindeyú refleja una profunda crisis institucional y un avance del crimen organizado. “La ley del Estado paraguayo cada vez rige menos en Canindeyú”, expresó.
Señaló que la zona se consolidó como la de mayor actividad de tráfico de marihuana, cocaína y armas después de Amambay. “Canindeyú es el departamento donde hay mayor actividad de cocaína, marihuana y armas, después del departamento de Amambay”, indicó.
Explicó que la Ruta PY03 funciona como la principal vía de salida hacia los estados brasileños de Mato Grosso y Paraná.
Advirtió que los puestos policiales en la zona fueron cooptados por el crimen organizado. “Estos puestos policiales se volvieron en peajes para el crimen organizado”, aseguró.
Sostuvo que la precariedad institucional respondió a una lógica geopolítica. “La precariedad institucional tiene una lógica dentro del manejo geopolítico del crimen”.
El especialista cuestionó la narrativa oficial sobre seguridad. “Hay una campaña para intentar instalar que Paraguay es un país seguro. En esa misma lógica se construye un país imaginario seguro, con acceso a la salud, rutas sin baches, salarios que alcanzan hasta fin de mes, pero de otro lado te explota la realidad en la cara”, manifestó.
