La clasificación de la selección paraguaya ayer ante Alemania generó expresiones de júbilo en distintos ámbitos del país. En Cuidad del Este, Fray Edisson José Cazalí, de los Hermanos Capuchinos, decidió unirse al sentimiento popular al concluir la misa. “Ya habíamos terminado la misa, entonces pude cambiarme la ropa y decidí ponerme el poncho albirrojo”, relató.
El religioso explicó que la reacción de los fieles fue inmediata. “Cuando me puse el poncho, la gente empezó a aplaudir y el coro comenzó a cantar la canción de la Albirroja”, señaló.
Cazalí recordó las palabras del entrenador Gustavo Alfaro, quien había manifestado que la derrota ante Estados Unidos afectó la fe de los paraguayos. “Alfaro dijo que la derrota ante Estados Unidos afectó la fe de la gente y lo sintió desde allá. Pero esta victoria volvió a tocar nuestros corazones y despertó la esperanza”, expresó.
El fraile destacó que el triunfo devolvió confianza a la afición. “Un corazón sufrido, pero siempre con esperanza. Es el corazón que debemos tener, garra guaraní y siempre con esperanza”, puntualizó.
