El expresidente del Instituto de Previsión Social (IPS), Hugo Royg, analizó el impacto de la tercerización de servicios en la previsional y advirtió sobre riesgos de corrupción. “Conceptualmente, si algo no está en lo que es central en tu negocio, tercerizalo, porque otro lo va a hacer más eficiente y a un menor precio. Pero el caso IPS es un caso que tendría que ser evaluado llamado por llamado”, explicó.
Señaló que algunos contratos tercerizados se otorgan con precios muy por encima del mercado. “Uno puede observar que en servicios de apoyo, como lavandería, los precios son llamativos. Existe una concentración en determinados grupos económicos y parece ser que hay personas que tienen ventajas en el proceso de otorgamiento”, afirmó.
El exdirectivo sostuvo que la tercerización solo resulta válida si existe trazabilidad y competencia real. “Con precios excesivamente altos, es mejor producirlo internamente”, subrayó.
Respecto a las licitaciones, recordó que durante su gestión evitó la vía de la excepción. “En mi época no hice ningún llamado por la vía de la excepción, porque esa vía permite discrecionalidades y direccionamientos”, indicó. Añadió que se publicaron los pliegos de los llamados para todos los actores del mercado, lo que permitió detectar irregularidades.
Destacó que fue cuidadoso en la definición de productos y precios, especialmente en el área oncológica. “Nosotros pagábamos precios de primer mundo para algunos productos, mientras que organismos internacionales planteaban precios diferenciados para países de renta media y baja”, dijo.
